El mayor riesgo de futuras pandemias es la cría intensiva de animales para alimentación

El sistema alimentario mundial y las dietas basadas en animales, impulsores clave de zoonosis como la Covid-19

Las enfermedades zoonóticas ya causan más muertes que la diabetes y los accidentes de tráfico juntos, y los brotes futuros serán más peligrosos y más frecuentes

Pese a la grave crisis que ha provocado, el coronavirus no es tan letal si se compara con enfermedades como la gripe aviar H5N1, con una tasa de letalidad de hasta el 60 %

Las prácticas de las granjas industriales requieren del uso excesivo de antibióticos, lo que está contribuyendo al aumento de infecciones resistentes a los antibióticos en los seres humano

La actividad humana que más riesgo tiene de generar pandemias como la actual es la cría intensiva de animales para alimentación. Así lo sostiene el Informe sobre Pandemias y Alimentación, elaborado por ProVeg Internacional, que identifica y pide cambios urgentes en el sistema alimentario mundial para prevenir futuras pandemias. El documento ha recibido el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

El informe advierte de que las elecciones alimentarias y el sistema alimentario mundial son impulsores clave de zoonosis (enfermedades como la Covid-19, que se transmiten de animales no humanos a humanos) de tres formas claras y que se refuerzan mutuamente:

1) A través de la destrucción de los hábitats naturales y la pérdida de biodiversidad, impulsada en gran parte por la ganadería.

2) Mediante el uso de animales salvajes como alimento.

3) Mediante el uso de animales de granja como “alimento” en la agricultura animal intensiva.

Enfermedades zoonóticas

Aproximadamente el 75 % de todas las enfermedades infecciosas emergentes son de naturaleza zoonótica. Estas patologías, que incluyen SARS, MERS, Ébola, rabia y ciertas formas de gripe, son responsables de aproximadamente 2.500 millones de casos de enfermedades y 2,7 millones de muertes en todo el mundo cada año. 

Aunque los orígenes de tales brotes tienden a estar asociados con animales salvajes, como se supone con la Covid-19, los patógenos también saltan de esos animales salvajes a animales de granja antes de transmitirse a los humanos, como fue el caso de las recientes gripes aviar y porcina.

Por su parte, otros muchos patógenos que representan una amenaza para la salud humana se transfieren a los seres humanos desde animales de granja domesticados para el consumo. Enfermedades como la difteria, el sarampión, las paperas, el rotavirus, la viruela y la gripe A tienen su origen en animales domesticados. La intensificación de la ganadería y la acuicultura desempeñan un rol clave y escalan dramáticamente el riesgo de las pandemias zoonóticas.

Acumular grandes cantidades de individuos genéticamente similares en entornos insanos de alta densidad, que inducen a una salud pobre y a altos niveles de estrés, aumenta seriamente las posibilidades de que se produzcan transferencias patogénicas entre animales salvajes y animales de granja y, en última instancia, seres humanos.

Riesgo de futuras pandemias

Ya sea que hayan tenido su origen en los animales salvajes, como se asume con la Covid-19, o en los animales de granja, como es el caso con las gripes aviar y porcina, todas estas enfermedades suponen serias amenazas para las personas y la salud mundial, y ya están causando más muertes que la diabetes y los accidentes de tráfico juntos. Con los datos recogidos a fecha de cierre de este informe, la tasa de letalidad del 4,7 % de la Covid-19 la hace 47 veces más letal que la gripe común, y está llevando al límite los sistemas sanitarios en todo el mundo. Sin embargo, el coronavirus no es tan letal como otras enfermedades zoonóticas como, por ejemplo, la gripe aviar H5N1, con una tasa de letalidad de hasta el 60 %. No solo los brotes futuros pueden ser más peligrosos, los expertos y expertas coinciden en que también serán más frecuentes. Las causas de este alarmante pronóstico son de origen humano y están todas vinculadas con el sistema alimentario mundial.

“La receta para el desastre es sorprendentemente simple: un animal, una mutación, un humano y un único punto de contacto”, apunta Jens Tuider, director internacional de ProVeg Internacional y autor principal del informe. Todavía no conocemos la historia completa sobre la aparición de la Covid-19, pero no hay incertidumbre sobre la gripe porcina y la gripe aviar: esos virus evolucionaron en granjas industriales, donde las condiciones son perfectas para el desarrollo y transmisión de virus. “Hay muchas razones para alejarse de la cría intensiva de animales: abordar la crisis climática, proteger el medio ambiente, combatir la resistencia a los antibióticos, proteger nuestra salud y el bienestar de los animales. Pero mitigar el riesgo de la próxima pandemia, que podría tener un impacto aún más devastador que la Covid-19, es quizás la razón más persuasiva de todas. La ciencia apoya claramente esto, pero ¿hay suficiente voluntad política?”, se pregunta Tuider.

“Nos encontramos ante una situación muy vulnerable ante futuras pandemias, con consecuencias posiblemente peores que las de la actual pandemia del coronavirus Lo que comemos y cómo lo producimos es uno de los factores clave que está alimentando este riesgo. Tenemos una necesidad urgente y vital de transformar nuestro sistema alimentario a uno más basado en plantas, más sostenible y resiliente”. 

añade por su parte Cristina Rodrigo, directora de ProVeg España.

Para la doctora Musonda Mumba, directora de la Unidad de Ecosistemas Terrestres del PNUMA, el informe de ProVeg Internacional demuestra claramente la conexión entre la producción animal industrial y el mayor riesgo de pandemias. “Nunca antes habían existido tantas oportunidades para que los patógenos saltaran de los animales domesticados y salvajes a las personas”, advierte. La experta recuerda que en los últimos meses se han decretado cierres de plantas procesadoras de carne en Reino Unido, Estados Unidos y Alemania, ya que han sido espacios de propagación de la Covid-19. “Claramente, esto brinda otra oportunidad para repensar nuestros sistemas alimentarios en lo que respecta a las pandemias”, apunta.

Por su parte, la doctora Laura Jane Smith, consultora de medicina interna y respiratoria del King’s College Hospital, coincide con el Informe de ProVeg Internacional en que es “poco probable” que esta sea la última pandemia a la que se enfrente esta generación. “Ahora mismo se dan las condiciones perfectas para que otros virus se propaguen de animales a seres humanos en múltiples lugares del mundo. Estas condiciones son creadas por nuestro sistema alimentario basado en productos animales. Una pandemia futura podría ser mucho peor, ya que puede ser más infecciosa o más letal. Debemos hacer todo lo posible para prevenirla. Y podemos hacerlo”. 

Un cambio hacia una alimentación más basada en plantas no solo reduciría el riesgo de futuras pandemias, sino que transformaría radicalmente la salud humana.

Resistencia a antibióticos

El documento también arroja luz sobre el cambio climático, que aumenta el riesgo de futuras pandemias, y la resistencia a los antimicrobianos, que exacerba su impacto. Ambos están impulsados ​​por nuestro sistema alimentario basado en productos animales, cuya demanda sigue creciendo rápidamente. 

A nivel mundial, más del 70 % de los antibióticos se utilizan en la ganadería intensiva. Este uso reduce drásticamente la eficacia de los antibióticos destinados a los seres humanos. La disminución de la eficacia de los antibióticos en el tratamiento de patógenos bacterianos agrava el riesgo general para la salud de las personas y aumenta la carga sobre los sistemas sanitarios, especialmente durante una pandemia. Con el surgimiento de más y más cepas de bacterias resistentes se pueden intensificar aún más los efectos de una epidemia o una pandemia. En el caso de la gripe, por ejemplo, se cree que las infecciones bacterianas contribuyen hasta en un 50 % del total de muertes.

A nivel mundial, las infecciones de resistencia antimicrobiana acaban al menos con 700.000 vidas cada año. Las Naciones Unidas han declarado la resistencia antimicrobiana como un riesgo para la salud global, enfatizando que este número podría alcanzar una cifra anual de diez millones en 2050. 

Las prácticas de las granjas industriales requieren del uso excesivo de antibióticos, lo que está contribuyendo al aumento de infecciones resistentes a los antibióticos en los seres humanos. Si se permite que esto continúe, nos arriesgamos a entrar en una era post-antibiótica, un desenlace demasiado terrible para siquiera imaginarlo”, señala la profesora Shireen Kassam, consultora hematológica y docente senior honoraria del King’s College Hospital.

Cambio climático y pandemias

El Informe sobre Pandemias y Alimentación (Parte I) de ProVeg Internacional sostiene que el cambio climático contribuye al aumento de la transmisión de patógenos de los animales huéspedes a los seres humanos. Las temperaturas medias más altas pueden cambiar los hábitats tanto de los animales como de los patógenos, lo que provoca desequilibrios en los ecosistemas y pérdida de biodiversidad, lo que a su vez genera mayores riesgos de aparición de nuevas enfermedades infecciosas.

No hay duda de que el cambio climático es resultado de las actividades humanas. Uno de los principales impulsores del cambio climático es la ganadería, que representa aproximadamente el 16 % de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero y que también contribuye de manera importante a la degradación ambiental.

El Informe sobre Pandemias y Alimentación de ProVeg Internacional Parte I sigue la estela de una serie de investigaciones con hallazgos similares publicados en las últimas semanas por instituciones como WWF, la Universidad de Cambridge y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. Existe un consenso creciente entre las ONG, las instituciones académicas y la comunidad científica de que el sistema alimentario mundial debe cambiar si queremos prevenir futuras pandemias.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *