Life-ANSWER presenta su solución integral para el tratamiento de aguas residuales de la industria agroalimentaria

 

  • La iniciativa está coordinada por un consorcio formado por Mahou San Miguel, Aqualia, la Universidad de Alcalá y Recuperaciones Tolón
  • El proyecto está asociado a las UE Green Week 2018, cuyo tema es “ciudades verdes para un futuro más verde”

Life-ANSWER(soluciones avanzadas de nutrientes con recuperación electroquímica) presenta su proyecto de tratamiento de aguas residuales de la industria agroalimentaria, coordinado por un consorcio formado por la cervecera Mahou San Miguel, Aqualia, la Universidad de Alcalá y Recuperaciones Tolón.

LIFE-ANSWER es un proyecto demostrativo que persigue validar (técnica y económicamente) una tecnología innovadora que integra la electrocoagulación y la electroquímica microbiana (aplicando nuevos conceptos biotecnológicos) como propuesta de solución al tratamiento de aguas residuales de la industria agroalimentaria.

Con esta iniciativa, además de contribuir a la descarga cero de efluentes, se busca reutilizar el agua tratada, producir energía y recuperar el residuo generado en el proceso como fertilizante.

El consorcio trabaja en colaboración para que esta alternativa tecnológica sea posteriormente replicable en otras industrias agroalimentarias españolas y europeas, que apuesten por estrategias productivas sostenibles a largo plazo en el marco de la economía circular.

Life-ANSWER dispone de un presupuesto global de 973.408 euros y cuenta con la contribución financiera de la herramienta LIFE de la Unión Europea que apoya proyectos de medio ambiente.

Life-ANSWER participa como evento asociado en la Green Week (del 21 al 25 de mayo), en la que se presentan proyectos sobre la calidad del aire, ruido, naturaleza y biodiversidad, gestión de residuos y agua.

Sobre los beneficios ambientales

Los beneficios ambientales que se consiguen usando esta doble tecnología de forma integrada son:

  • Ahorro de agua procedente del proceso de fabricación agroindustrial, por reutilización de la misma.
  • Reducción de al menos un 25% en el consumo energético por valorización energética del agua residual.
  • Reducción de la emisión de gases efecto invernadero.
  • Reducción de contaminantes que van a parar a los efluentes: mejora de la calidad de las aguas.
  • Reducción de fertilizantes químicos: mejora de la calidad del suelo

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